lunes, 18 de septiembre de 2017

Sobre la IX Feria de Novilladas Picadas Villa de Andorra


Con mucho retraso se presentaron los carteles de esta IX feria de Novilladas Picadas Villa de Andorra. Carteles poco rematados pero con alicientes ganaderos. 


El día 9, día del patrón, se enchiqueró un encierro muy desigual en cuanto a hechuras que lucía el hierro de D. Tomás Prieto de la Cal. Una escalera. Desde el feo “eral” que abrió plaza hasta el basto sexto que cerró el encierro. El segundo, con un pitón tocado como así reconoció el ganadero. Tampoco entró en la novillada un utrero que en principio iba reseñado… un número 45, precioso y fuerte. El ganadero afirmó que lo mataron en el campo. Algún medio cercano al mismo, que se quedó ciego. A ver si nos ponemos de acuerdo entre los amigos. Pedir explicaciones, pérdida de tiempo.

La terna, poco toreada; por no decir nada, pasó por Andorra con más pena que gloria.

Alfredo Bernabeu, muy simpático en el trato personal, reconoció llevar seis años sin matar una novillada. No supo sacarle todo el partido a sus respectivos novillos, que de buenos tuvieron poco, pero se dejaron. Su segundo novillo, cuarto de la tarde fue a la postre el mejor presentado del encierro. Sus sosas y nobles embestidas permitieron que, aunque la faena no fuese rotunda ni ligada, se vieran muletazos sueltos. Esto le permitió dar una vuelta al ruedo más que generosa.

Tras la novillada, Don Tomás Prieto de la Cal, afirmaba que José Antonio Lavado fue el que más disposición mostró, y es innegable, pero no tiene ni la menor idea de torear. Estuvo despegado, echándose el toro hacia afuera, fuera de cacho y de aceros mejor ni hablamos. Realmente, ninguno de los acartelados estuvo acertado a espadas.

Álvaro García venía de triunfar en su San Sebastián de los Reyes. Debió ser ahí dónde se quedaron sus ganas y su toreo. Con miedo, despegado, inquieto... una tarde para olvidar. El público lo despidió con una fuerte pitada, algo inusual en nuestra plaza.

En cuanto al juego de los utreros se refiere, no fue lo que se esperaba de un hierro como este, pero el encierro se dejó en líneas generales y los alternantes no aprovecharon sus sosas y pobres embestidas aunque sin malicia alguna. La nota discordante pudo ser el tercero que contó con un más que potable pitón izquierdo. Este animal, acudió a la jurisdicción del varilarguero hasta en cuatro ocasiones, sin realizar pelea alguna y saliendo suelto del primer encuentro. Fue muy bien picado por Simao Pedro Almeida Galvao premiado justamente como el mejor picador de la feria. Los del castoreño, a excepción del primero, quisieron hacer las cosas bien y también destacó José Vicente “El Navarro”.
No cabe duda que la lluvia y el viento deslució la tarde, pero los novilleros carecían de disposición y hambre de toro. Pero vamos, que toro tampoco hubo. Para olvidar.

El día 10 se sorteó un parejo y precioso encierro de Hoyo de la Gitana. Bonito, bien comido y rematado. Cómodo por delante. Fue lidiado por Jorge Cordones, acartelado en más de una ocasión en nuestro coso, aunque era la primera vez que hacía el paseíllo; Ígor Pereira y Maxime Solera.

Jorge Cordones no estuvo acertado en su primera aparición en Andorra. Por no estarlo, ni en el traje de luces que portaba. En primer lugar, lidió un bonito novillo que realizó una gran pelea en varas derribando en el primer encuentro. El segundo, una masacre. Quitó Ígor Pereira que realizó el único quite de la feria. Y luego quieren ser toreros… Brindó Cordones a la empresa. Sus motivos tendrá. Suponemos, cosas de despacho. El novillo se paró en la muleta y Cordones no quiso complicarse. Generosa ovación tras leve petición y pitos al palco. El cuarto de la tarde, cárdeno de capa, no iba sobrado de fuerza. Le dieron cuatro puyazos en dos encuentros, vergonzoso. El animal sangraba por todos lados, una carnicería. Poseía este animal una embestida humillada pero corta. Cordones no lo quiso ver y lo pasaportó con un bajonazo criminal. Pitos.

Igor Pereira fue presentado como novillero-banderillero curtido en “El Valle del Terror”. El terror vino al verlo banderillear a su segundo. En su primero ni lo intentó.

A  la verónica rematada por una revolera, recibió a su primero. Lo puso demasiado largo en el primer encuentro, como largo fue el tiempo que estuvo bajo el peto. Empujó y se enceló. El picador le tapó la salida, algo que se iría repitiendo a lo largo de la tarde. En el segundo también se dejó pegar. La cuadrilla como casi todas, un desastre. Brindó al público un novillo tardo, pero de buena condición por ambos pitones. Faena centrada en el pitón derecho. Al cuadrarse para matar, estuvo siempre fuera de la suerte. Cuatro pinchazos y una media atravesada. Ovación al novillero y palmas al novillo. Buen utrero, que no de premio. 

Al quinto le recetaron un puyazo trasero, rectificado por uno caído, tapándole la salida. Una lidia nefasta y capotazos innecesarios. Con los garapullos, este chico se lo tiene que hacer mirar, cuatro o cinco pasadas para dejar tan sólo tres palos y el palco decidiese cambiar el tercio. Un circo. Sonaba la música, el público loco y Pereira, bailoteó más que pareó. Con todo lo que llevaba encima, el animal se acostó. De aburrimiento creemos. Del animal destacó la prontitud respecto a sus hermanos. Igor no se cruzó, estuvo al hilo y toreó con el pico en todo momento. Para terminar, manoletinas perfileras que no conducían a ningún lado. Tras pinchazo, estocada honda. Vuelta al ruedo más que generosa.

En tercer lugar saltó al ruedo un precioso novillo, lucero, calcetero, coliblanco, bragado meano; una pintura. Salió muy descoordinado y apareció el pañuelo verde. Tras intentar fallidamente devolverlo o apuntillarlo por las cuadrillas, Maxíme Solera en un gesto que hay que agradecer, lo pasaportó. En su lugar, corrió turno y salió el que iba a hacer sexto, que remató en un burladero y se pudo lastimar de los cuartos traseros. No iba sobrado el animal y entró una sola vez al caballo. Se volvió a repetir el cambio de tercio con tres palos solamente. El francés apostó y puso ganas y técnica. Se cruzó con verdad, construyó la faena a base de tandas cortas y alargar dentro de lo posible, la embestida del utrero. Por el izquierdo, fueron más deslucidos los pases. Pinchó en lo alto, rajó el costillar del animal y mató de estocada tendida. Así perdió el primer trofeo.

El de la jota, no era el sobrero titular, errores de corrales que provocaron una acalorada discusión entre ganadero y empresa. El picador se lució, movió el caballo con habilidad y el novillo fue puesto en suerte como es debido. La única pega, que los puyazos cayeron traseros. La música, como de costumbre, empezó a sonar poco después de armar los trastos y Maxime pidió silencio. Faena basada en la mano derecha con la que por momentos toreó al ralentí. Peor con la izquierda. Un buen cambio de mano, dos muletazos en redondo por la espalda y un molinete para calentar al público cerraron la obra. Erró con los aceros lo que le privó de cortar el doble trofeo. Sumó una oreja que no molesta. Maxime se alzó con justicia como novillero triunfador de la feria.

En líneas generales y como en ediciones anteriores, la presidencia estuvo poco atenta. Los avisos fueron discutibles en alguna ocasión. El presidente cambió con dos y tres palos los tercios; y que no se engañen, la culpa no era del estado del piso porque los profesionales decidieron seguir. Hablamos del primer día. Todo quedó claro cuando al día siguiente se dio la misma situación. ¿El estado del ruedo? , no creo. Ya nos lo decían, “Para saber de toros, hay que saberse el reglamento.”

Se estrenaba asesor taurino, quien el primer día decidió abandonar el palco y ver la mitad de la novillada con el ganadero D. Tomás Prieto de la Cal, no pasa nada; como dice alguno, “total es Andorra”.

Y así termina una feria de resultados pobres, con una oreja concedida bajo la bocina. Ya sabemos que el hombre dispone, dios propone y el toro lo descompone pero cuando el primero no confía en lo dispuesto, difícilmente puede funcionar una feria. Y cierto es que a toro pasado todos somos toreros, pero una feria creada a base de novilleros contratados en capeas y tentaderos como el propio empresario reconocía, no puede salir bien.

Este es el triste resultado, el más triste de toda la historia de la Feria de Novilladas Picadas de la Villa de Andorra. Esperemos que al año que viene se hagan mejor las cosas por parte de todos. ¿Peor? Será difícil.


Víctor Sáez y Javier Monzón

Maxime Solera, novillero triunfador

Simao Pedro Almeida, mejor picador de la feria.



martes, 18 de julio de 2017

Andorra (Teruel), con ganaderías.

La noble villa de Andorra volverá a retomar su feria de novilladas picadas tras el paréntesis del año anterior, en el cual, se lidió una corrida de toros con motivo de rememorar el 50 aniversario del Coso de "La Fuentecilla". 

Será esta la IX Feria de Novilladas Picadas de Andorra que se celebrará los días 9 y 10 de septiembre.

El elenco ganadero que dará color a esta feria estará formado por dos hierros contrastados y más que conocidos por la afición más exigente. Los utreros lucirán las divisas de Prieto de la Cal, encaste Veragua y Hoyo de la Gitana, encaste Santa Coloma línea Graciliano.

A la mayor brevedad posible serán presentados los carteles definitivos de esta interesante feria.

Agradecer el sacrificio y esfuerzo tanto de ayuntamiento, la comisión taurina TauroAndorra y la del empresario Carlos Sánchez.


martes, 16 de mayo de 2017

Tarde de decepción

En la quinta de abono se anunció una corrida de Montalvo. Desigual de presentación y fea casi toda ella a excepción del cuarto, a la postre, el mejor del encierro. Mansa y descastada en líneas generales.

Curro Díaz anduvo mal toda la tarde. Abusó de pico y de ventajas y dejó escapar al gran cuarto al que se le caían las orejas. Mal también en la suerte suprema. Volvió a nacer al ser prendido muy feamente por el primero. Torería le sobra. Curro, tú sabes y puedes.

Paco Ureña corrió en suerte el peor lote del encierro. Con la verdad y el valor que le caracterizan dio muerte a sus dos oponentes justificando así su presencia. A la salida de su segundo, fue golpeado fuertemente contra el burladero sufriendo una posible rotura de ligamentos en su rodilla. Tiró de raza torera y acabó con el toro de manera muy digna. Muy mal con la espada.

López Simón pasó por Las Ventas como el que va a tomar un café. Perdido, sin decir nada, apagado, triste... Debe replantearse muchas cosas. En primer lugar el apoderado, que jaleaba cada pase como si de una obra de arte se tratase. Después, su toreo vulgar y sus pocas ganas. Hay muchos toreros en casa con ganas de triunfo y con necesidad del mismo, muchos. Y le quedan tres tardes... Sorteó en primer lugar un buen ejemplar que peleó en la primera vara y llegó con movilidad a la muleta.

Dos detalles; El primero, un quite de Curro Díaz a cuerpo limpio a su banderillero Manuel Lebrija el cual fue corneado. En segundo lugar, el buen hacer de Domingo Siro y Jesús Arruga toda la tarde. En toreros.

Hoy Lagunajanda... Que dios reparta suerte!




sábado, 13 de mayo de 2017

Una mansada muy diferente.

... Y es que si ayer hablábamos de que la corrida de La Quinta fue mansa pero encastada, dura y con las complicaciones del encaste; la de El Ventorrillo fue todo lo contrario. Una corrida mansa, sosa y muy aburrida de la que se salvó el quinto. Bien presentada toda ella.

Eugenio de Mora se las vio con un lote imposible, soso y descastado. Se puso pesado con su primero. Se justificó en su segundo. Sin pena ni gloria se le fue la única tarde en la que estaba anunciado en esta feria. Apetecía verlo.

Morenito de Aranda sorteó el mejor lote del encierro. Su primero duró dos muletazos. Noble, bondadoso y sin un ápice de fuerza. El de Aranda estuvo firme y dejó algún que otro buen muletazo intercalado con algún enganchón. El quinto, fue el mejor de la tarde. Precioso de lámina. Llego con cierta alegría a la muleta de Morenito el cual le supo dar la distancia que requería. Firme y torero anduvo con él. Faena a menos ya que el toro se fue diluyendo. Alargó de más el Moreno. Pinchazo y estocada. Oreja de poco peso tras petición minoritaria. Hay torero, faltó toro.

El valenciano Román fue otro distinto al que compareció hace unas semanas por Zaragoza. Todo fueron ganas y actitud ante otro lote manso y de nulo juego. Escuchó silencio en su primero y palmas en el cierraplaza en el cual fue prendido sin consecuencias.

Dos mansadas dos. Pero muy distintas. En la de los cárdenos nadie se aburrió. En la de ayer, apetecía echarse la siesta. La casta, la emoción... Eso que tuvieron unos y otros no.






viernes, 12 de mayo de 2017

Mansa, dura y encastada corrida de La Quinta en Madrid

Mansa, dura y encastada fue la corrida de La Quinta que abrió la feria de San Isidro. Bien presentada y en tipo a excepción del sexto. 
La corrida de La Quinta tuvo emoción y muchas dificultades. Dura de patas y mansa en el caballo. La mejor pelea de la tarde la realizó el primero en su segundo encuentro con el jaco.
En primer lugar salió un bonito cárdeno oscuro que manseó en todos los tercios y peleó en la segunda vara. En la muleta, tuvo 15 muletazos por el pitón izquierdo antes de que terminase aburrido. Aguilar no lo vio claro en ningún momento. 
El segundo, una pintura. Precioso el cárdeno claro de los Conradi que fue ovacionado de salida. Metió muy bien la cara en el primer encuentro con el capote pero salió suelto. Mal lidiado y orientado llegó a la muleta de David Galván. Duro, exigente y listo. Santa Coloma. De lo que no perdona. Y no perdonó. Muy digno estuvo Galván hasta que el bonito cárdeno lo prendió feamente y lo dejó inconsciente y con una fractura en el codo. No pudo continuar la lidia. Aguilar pasó un calvario para acabar con él.
En tercer lugar salió el bombón del festejo. Precioso, bajo, bien hecho y con 480 kg. Trapío no son kilos. Se abrió bien en el capote, no peleó en el caballo y llegó con movilidad y muchísima clase por el pitón izquierdo a la muleta. El viento, condicionó una faena basada en el pitón izquierdo y que no permitió a Javier Jiménez mover las telas como deseaba. Buen toro en la muleta. Intermitente Jiménez.
El cuarto, con más peso, fue un toro que manseó en varas y por el que nadie apostaba un duro en la muleta. Aguilar se puso y tiró la moneda. Se dejó por el pitón izquierdo y Alberto le recetó algún que otro buen muletazo. 
En quinto lugar salió el toro de la tarde. Guapo, fuerte y algo más alto que sus hermanos. Manseó de manera descarada en varas y puso en apuros a la cuadrilla de Javier en todo momento. Llegó a la muleta muy orientado por el pitón derecho. En cambio, tenía un cortijo en el pitón izquierdo. Javier Jiménez estuvo a medias con el buen cárdeno y dejó los mejores muletazos de la tarde sin llegar a redondear la faena. Encastado, exigente y con un gran pitón izquierdo. Ovacionado en el arrastre.
El sexto, muy fuera de tipo fue un toro soso. No dijo nada en ningún tercio. En la muleta, pasaba, sin más. Javier Jiménez intentó justificar lo que antes no había justificado ante un lote de puerta grande. Pasó un calvario con la espada.

Hubo de todo, diversidad, que hoy en día es algo que se hecha en falta. Mansos, encastados y muy duros. Con muchas complicaciones todos ellos. Hubo emoción. Nadie se aburrió. Que la peor sea como esta.




jueves, 27 de abril de 2017

Curro Díaz, sangre y toreo caro.

Para honrar el día del patrón, se anunciaba un encierro de Luis Algarra. Bien presentado a excepción del sexto muy anovillado que fue devuelto. Corrida mansa, bobalicona y noble en líneas generales a excepción del complicado quinto.


Abrió cartel el diestro linarense Curro Díaz, torero hasta para hacer el paseillo. Lanceó por verónicas al bonito y gordo primero concluyendo la tanda con una bonita media y una revolera. Lo llevó a la jurisdicción del picador con unas bonitas chicuelinas al paso. El toro se dejó pegar como todos sus hermanos. Buen quite de Ureña por gaoneras. Oscar Castellano estuvo mal con los palos y Manuel Muñoz peor aún. Tónica reinante esta, la de cuadrillas ineficientes. Inicio muy de Curro en el tercio, dejando como remate un soberbio cambio de mano. Al natural, el torero de Linares mostró todo su repertorio y se abandonó dejando ver su innata torería. No tan innato pero cada día más corriente es su ventajismo. Toreó al ralentí a un toro noble y caldeó a los tendidos con su plasticidad delante de la cara del toro. Pinchazo y bajonazo el cual le privaron de una oreja segura. Vuelta al ruedo del torero y bronca al presidente que aguantó firme el chaparrón. Su segundo no le dejó estar a gusto con el capote y cobró en las dos entradas al caballo. Quite de Ureña que no caló en los tendidos. Brindó Curro al respetable. Una vez más inicio torerísimo, muletazos eternos y pases de pecho de cartel. Conocedor de que tenía a los tendidos de su parte, finalizó con dos tandas por la derecha de peor factura y estética. Se tiró a matar con mucha verdad y resultó prendido por el astado. Tardó en caer el de Algarra mientras el diestro esperaba con dos cornadas en el muslo, sentado en el estribo. Faena de una oreja, aunque los sentimientos ganaron al rigor. No molestan, pero excesivas. Puerta grande.





Ureña no pudo hacer gran cosa ante el toro más soso de la tarde, el segundo. Algo ventajista el inicio de faena aunque terminó toreando con la verdad a la que nos tiene acostumbrados. A la faena le faltó poder. En quinto lugar se sorteó el toro más serio del encierro. A la postre el más interesante. En su encuentro con el picador Pedro Iturralde, le puso el pitón en la ingle y a los de plata les hizo pasar un mal trago, pasando cinco veces para colocar cuatro palos. Por encima del toro estuvo Paco que realizó una faena de mucho mérito sometiendo las embestidas del toro. Los tendidos de Zargoza seguían soñando con la faena de Curro y en líneas generales no se enteraron del esfuerzo realizado por el murciano. Se tiró a matar siendo prendido feamente pero no tuvo consecuencias. Fuerte ovación.



A Ginés Marín técnica no le falta, pero no trasmite porque da mil pases para firmar dos o tres buenos y porque pretende realizar una tauromaquia que no es la suya. Talavante solo hay uno. Parece que poco queda de aquel novillero que nos encandiló con una de Los Maños en esta misma plaza. A su primero lo recibió con una buena tanda a la verónica, rematada por una media y una revolera.En el caballo, le dieron dos puyazos en la paletilla. Muy mal lidiado por su cuadrilla. Brindó la muerte del de Algarra al respetable y se lo sacó a los medios. Faena centrada en la mano derecha en la cual dijo más bien poco. Mal al natural. Abusó en ocasiones del pico de la muleta, estuvo fuera de sitio, se echó el toro muy afuera y dio pases de más. No se tiró a matar, probó a ver si entraba y a la tercera fue la vencida. El sexto, más anovillado, salió acalambrado de chiqueros. Fue devuelto. Con el sexto bis, dejó un buen saludo capotero a la verónica a pies juntos ante un toro que  pasaba desentendido. El picador, escuchó una ovación poco comprensible a nuestro parecer, ya que en el primer encuentro le arreó de lo lindo y en el segundo le tapó la salida. Buen comienzo con la mano derecha aunque terminó dando ochenta pases de los cuales solo recordamos dos derechazos y tres naturales. Se cruzó al natural pero anduvo despegado y por el derecho además de despegado, ventajista. Pinchazo recibiendo y estocada. Ginés debe de encontrarse. Había novillero y puede haber torero. Hay tiempo.



lunes, 24 de abril de 2017

Maquillada limpieza de cercados. Corrida concurso en Zaragoza.

... Y es que la titulamos así porque en comparación con la del ciclo anterior, se cuidó algo más la presentación de los astados lo cual maquilla mucho más la limpieza de cercados que se dio cita en La Misericordia. Una concurso sin alicientes toristas ni diestros a la altura de las circunstancias.



Para abrir la feria de San Jorge, salió por toriles un toro de Partido de Resina que escuchó una ovación de salida, algo que no oiría en el arrastre. Toro entipado y algo pasado de kilos. Manseó de salida, saliendo suelto en el capote y con la cara alta. En el caballo 4 entradas en las cuales salió suelto. El varilarguero no estuvo acertado como la mayor parte de sus compañeros, algo incomprensible en este tipo de corridas. Rafaelillo lo despachó pronto con su peculiar toreo ratonero y una segunda estocada caída. El cuarto, lució el hierro de El Ventorrillo, cercano a la edad de seis años, al que Rafaelillo recibió con dos largas cambiadas para levantarse y seguir por verónicas. Un toro que en los primeros puyazos quiso empujar pero su falta de poder no se lo permitió. Descabalgó en el tercer puyazo al picador que se libró de una cornada segura gracias al quite de Rafaelillo. Muy mal lidiado. El murciano brindó al padre de Adrián Hinojosa y estuvo a medias con un toro medio. No dio ningún muletazo limpio. Siguiente.

Partido de Resina


El Ventorrillo

El de la tierra, Alberto Álvarez se topó con el lote de más complicaciones de la tarde. En primer lugar salió un Cuadri algo fuera de tipo al que Alberto le recitó un bonito saludo capotero. Mal lidiado por la cuadrilla. Tomó tres varas en las cuales cabeceó y fue muy tardo en su arrancada. Destacar el detalle tanto de Álvarez como de su peón de saltar al callejón una vez colocado el toro para el tercer encuentro con el jaco del que salió suelto. Brindis a Fernando Cuadri. Toro con pocas posibilidades con el cual anduvo desconfiado y no le pudo en ningún momento. El pitón izquierdo inédito. Buena estocada y cuatro descabellos. En quinto lugar saltó al ruedo un precioso ejemplar de Flor de Jara, bajo, bien hecho y precioso de capa. Mejoró en su segundo encuentro con el capote embiestiendo con codicia y humillado aunque ya había dejado atisbos de sus escasas fuerzas. En el caballo manseó desde el primer encuentro huyendo al sentir la puya. Mal inicio de faena del aragonés ante un toro al que había que poderle por abajo y no lo hizo. El santa coloma le avisó hasta en dos ocasiones por el pitón derecho. A la tercera va la vencida y recibió un navajazo en el muslo derecho del cual puede dar gracias a Dios porque pudo ser mucho peor. Lo intentó por el izquierdo, el mejor pitón del complicado cárdeno sin llegar a entenderse con él. Una vez más no estuvo acertado con los aceros y escuchó un aviso.

Cuadri

Flor de Jara




En contraposición al duro lote del aragonés, un lote de triunfo fue el que se encontró Román. Dos toros dos, que no eran de concurso y que en un encierro al completo hubiesen sido de portada en muchos medios taurinos. En primer lugar y haciendo tercero de la tarde, corrió en suerte el toro de Alcurrucén. Entipado y muy en Núñez aunque cerrando mucho la carita. Embistió humillado en el capote del valenciano, condición que mantuvo en gran parte de su lidia. Acudió con gran prontitud a los encuentros con el jaco montado por Chocolate hasta en cuatro ocasiones colocándose muy largo en el tercer encuentro. No peleó. Buen inicio de faena de Román doblándose con el toro, pasajes estos que serían los mejores de la tarde de un torero que anduvo despegado y fuera de sitio. Palmas en el arrastre para un Alcurrucén con recorrido y transmisión, debido en parte a ese punto de mansedumbre enclasada que mantuvo toda su lidia. Al final del muletazo, soltaba algo la cara. El diestro, dio una vuelta al ruedo por su cuenta. El de la jota, fue el bombón de la tarde. Precioso de lámina, bien comido y con una cara algo justita. Peleó con el jaco en las tres varas que tomó, destacando de sobremanera las dos últimas. Buen segundo puyazo de Pedro Iturralde que le valió para ganar el premio al mejor picador. Román el cual no se había aún enterado de dónde estaba, nos privó de ver una cuarta vara. En la muleta, toro de una calidad inmensa y noble hasta decir basta. De triunfo. Labró la arena con el hocico. El toro acabó aburrido y se fue a tablas. Lote de cuatro orejas que se fue al desolladero con los despojos sin arrancar. Para replantearse esto.

Alcurrucén

Ana Romero



Premio al mejor toro: DESIERTO
Premio al mejor lidiador: DESIERTO
Premio al mejor Picador: PEDRO ITURRALDE